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PIERO

A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/11

A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/11

   Si alguien se encuentra a menos de un millón de millardos de segundos luz de Madrid, puede acercarse a una época peculiar en la obra deMatisse. Sus años en Niza, su segunda epóca, son tiempos de sensaciones variables para el autor. En el Museo Thyssen se pueden ver hasta septiembre, odaliscas de cuellos inclinados con albedrío, ventanas que hacen de puente entre el mundo interior y exterior y esculturas tan silenciosas que pueden decir de todo.

http://www.museothyssen.org/thyssen/exposiciones/WebExposiciones/2009/Matisse/index.htm

 

 

 

MARTES

MARTES

 Marte, por Diego de Velázquez.

 

 

 

Esquiva tener que empezar todo.

Rehace en tiempo limitado,

esferas del mundo privado

maltrechas por el lunes esquivo.

 

Martes marcha orgulloso de ser carne,

ni cola ni cabeza le han tocado.

Centro de guerra,

metal que mata

al ser carne de cañón.

 

Hijo de la tierra,

a su estela crece.

Mientras en su vientre cuece

fetos de óxida pasión.

 

Ya marcha martes orgulloso de ser metal de guerra;

esquiva vítores, rehuye alharacas.

Tiene por esqueleto,

carnes con metal aprehendidas.

 

 

 

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AL BARÇA NO HAY QUIÉN LE TOSA

AL BARÇA NO HAY QUIÉN LE TOSA

Garganta de Guardiola

BARCELONA, 2-MANCHESTER UNITED, 0

 

  

 

Miércoles 27 de mayo del 2009. Olímpico, Roma.

 

 

 

  Hace trece meses el Barça de Rijkaard cerraba ciclo claudicando ante el Manchester. No se agarra a las supersticiones, éste de Guardiola. Sin casi retoques en las individualidades, el colectivo es único. Genial. Ha cerrado la campaña con lo máximo, en el circo romano el triplete inesperable se ha hecho realidad. Sin milagros, con un canto sempiterno al buen fútbol, al derroche de toque, a la combinatoria que acabó, como antes con el Athletic y el Real Madrid, destrozando al rocoso Manchester.

 

  Y eso que el encuentro comenzó con color inglés. Entró a bocajarro el United en lo que parecía una final de nervios. Así que quién no entiende de protocolos, se los salta. Eto’o se deshizo de un soplido de la cintura de Vidic, colocó la puntera de la bota y a Van der Sar no le quedó más consuelo que ser el último en tocarla antes de que el Barcelona se adelantara en el marcador.

 

 

  Un gol en la final, provoca otra final. Cambiaron las tornas, los blaugranas con un tanto en el bolsillo bajaron las pulsaciones, encontraron el tono de la mano de Xavi e Iniesta y la posesión del balón ya nunca más cambió de bando. Tocó con medida, sin ambages, sin destellos, sin prisa, sin permitir al Manchester más ido que volviera al partido. Se fueron a vestuarios en busca del aliento para la segunda parte. Lo que se encontraron los de Ferguson al volver al césped del Olímpico ya no lo olvidarán. Colectivo a la enésima potencia, el Barcelona trenzó lo más delicado. Xavi estrelló una falta directa en el poste a modo de aviso, el aperitivo de lo que vino luego. Su centro desde la derecha ya no faltará en ninguna memoria culé. No fue una asistencia inmensa, lo fue el salto de la pulga Messi.  Su cabeza marcó los tres académicos tiempos para de soberbio testarazo en suspensión cerrar el partido. Para entonces la de Berlusconi ya había dado varias cabezadas. A lo mejor por eso lo celebró besando su nueva bota. 

 

   Ni por esas el Barcelona dejó de tener los pies en el suelo. Con la modestia de Iniesta y el pulso de Xavi por señera, siguió usándolos para tocar y tocar y tocar hasta que el árbitro italiano hizo de notario.  Ni Cristiano Ronaldo pudo toser al triunfo del Barça. Entre sonrisa y sonrisa a Guardiola se le escapaba una tos juguetona. La del que sabe de que va el cotarro. Como la que el Rey fingió para despertar a Berlusconi. Gargantas variadas para la Copa que más escucha, la orejerera.

 

 El Manchester derrotó al Bayern de Munich en 1999 volteando el marcador en el descuento para llevársela. Desde entonces nunca olvida Barcelona. Desde ahora tampoco olvidará al Barcelona. La memoria es, como Roma, eterna. Como el recuerdo que deja con su triplete el Barça de Guardiola.

 

 

OCASO EN TÉVEZ PARK

OCASO EN TÉVEZ PARK

 

   Mayo está siendo el mes más florido para el Barcelona. Tanto que puede dar el fruto máximo. La mano de Guardiola no ha tardado en confirmar lo que sus pies demostraron. Mismo Manchester un año después, otro mundo. El que el desaparecido Samuel Wolstenholme dejó hace setenta y seis años.

 

 

 

MANCHESTER UNITED, 1-BARCELONA, 0

 

 

 

Martes, 29 de abril del 2008. Old Trafford, Manchester

 

 

   No habla mucho, como su entrenador. Es de los que más horas pasa en Carrighton, como Ferguson. Lo que le diferencia del escocés, es que él si que está en todos los entrenos. Y en todos los partidos. Y marca cuando más decide un gol. En Munich nunca lo olvidarán. En Can Barça será el que cerró un ciclo. Paul Scholes acaba con Rijkaard. Ley de fútbol.

 

    Lo hubo sobre el césped. Se jugaba en Inglaterra. Así que para no disgustar al anfitrión había que manejar su vajilla. O sea, correr, empujar, bregar. No renunció a ello el Barcelona. Es lo que mejor hicieron. Lo completaron con una abrumadora posesión de balón. La movió Xavi, desbordó Deco, la acarició Iniesta. ¿Cuántas horas ha  pasado el equipo este año sobre el césped con estas coordenadas?  Dominio de balón, falta de pegada. Y lo malo es que la tiene Messi. Prodigio de chispa. ganó el particular duelo a Ronaldo, medio ido en las dos mangas de la eliminatoria. Pero no basta para llevarse la orfebrería.

 

   Y eso es lo peor. Que intentará llevársela un Manchester que se arruga. Que conserva el pedigrí y el banquillo, y van 22 años. Sin riesgos se ha plantado en Moscú. Y si no hay riesgo es porque hay físico. Ahí sí dio el callo el United. La paliza que se metieron Tévez y Park no la resiste ningún defensa. Los dos hombres de ataque se convirtieron en el primer cortafuego de los ingleses. Lo consiguieron. Provocaron que Puyol y Milito tocaran tantas bolas que Xavi, Deco e Iniesta acabaran el encuentro con tortícolis de tanto mirar atrás. Y cuando un medio está mirando a la defensa pierde la referencia de sus puntas. Muchas complicaciones para un equipo que sólo podía hacer una cosa, ganar.

 

  Fuera queda el Barcelona. Con dignidad, porque corrió. Pero no eran los 1500 metros. Con oficio, porque la tocó. Pero no eran los globe trotters. Sin gol, porque tiene la costumbre de no marcar. Los de Rijkaard ya tienen el epílogo firmado. Cuando un equipo grande no marca, está muerto. Ya pueden acabar el partido cinco delanteros. Clemente lanzaría su sonrisa irónica, sabe que esa escuadra está tocada de muerte. Ayer firmó el finiquito el Manchester. Fue un detalle que fuera un histórico. Lo crucial es que otro ciclo holandés llega a su fin.

 

    El fondo físico de Tévez y Park sacó al Barcelona de nombres, toque y años. Hay savia nueva llamando, el próximo año hablará sin problemas. Habrá nueva armadura para nuevos hombres. La roja del Manchester quiere que la última final que se dispute entre semana acabe en su calendario en fiesta, o sea en rojo. Puede que la peleen con los reds. Ayer pasaron con oficio; la épica la dejan para Moscú. Muy lejos le queda al Barcelona.

LUZ

LUZ

 

No descanses más,

no te lamentes más,

no te excuses más,

no reniegues más.

 

Ten ágil siempre a tu pie.

Trátalo con mimo.

Mantenlo en forma siempre.

Es tu adalid.

El que dará el paso adelante.

El que nunca permitirá que mueras,

en el olvido de los cuerpos enmohecidos.

 

Serás más fresco que el hielo,

te buscarán los camellos en el desierto,

los pingüinos en su isla,

las ardillas en su bosque,

los elefantes en su cementerio.

 

Serás el halo de vida

al que todos querrán engancharse.

Cuida tu asidero,

fortifícalo con la esperanza,

nútrelo de amistad,

para que puedan aferrarse

las almas que van a emprender,

vuelos que no has de ver.

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LAS FLORES NO VAN AL PURGATORIO

LAS FLORES NO VAN AL PURGATORIO

   

    Me cogió con cariño. Me asombró. Sus manos finas me separaron del tallo con un hasta luego. Así que mi raíz no se atrevió a decir adiós. Ni pensó que no volvería a verme.

 

   Me metió entre dos páginas de su libro. Recuerdo que en su portada había un cielo azul y un infierno rojo. Eché de menos un punto intermedio. Me sentí aspirada. Me dejó sin movimiento pero no sin vida. A partir de entonces fui compañera de su mesa, de su pantalla de ordenador, de su sofá cama. Aplastada pero con suerte, vivía en una calle hueca.

 

   Me acunó un día de lluvia en papel cebolla, en cartón en días de tormenta, hasta que un día me llevó al fotógrafo. No lo vi, pero un haz vertical de luz me deslumbró medio segundo. Cuando recuperé la vista me reconocí en el monitor, no estaba segura de que esa fuera mi fisonomía pero sí de que era mi espíritu.

                       

   Supe que algo especial iba a ocurrir. El mejor de los soportes sería para mí. En cartón satinado. Impermeable a las palabras estúpidas que tendría que oírse la autora, sabía que viviría junto a ella muchas cosas. Que si me había elegido para ser su tarjeta de visita, mi traje de rojo satén sería ese satinado que acompañaba su nombre. Me imaginé en muchos lugares distintos, con o sin ella. Supe desde entonces que la llevaría como una madre lleva a su hija.

 

   Entregó a su madre su alfabeto. Cuando hubo leído el título, me miró y esbozó una sonrisa. Cuando una hija muestra su fruto a una madre, ésta sabe que el tiempo se dilata. Que aunque alguna se vaya, su espíritu permanecerá un poco más.

 

   Me puso boca abajo; puede que por pudor, seguro que para no estar expuesta al deterioro. Mi lugar de reposo fue una madera cálida, acostumbrada a servir de descanso a objetos apreciados. Aquella cómoda, sabía por experiencia que todo lo que estuviera sobre ella era importante para la madre.

 

   Lo confirmé al oírlas.

 

--Me gusta tu portada --dijo la madre.

--¿Por qué? --preguntó la hija sorprendida.

--Es atemporal -contestó -no se sabe si está viva o muerta, si irá al cielo o al infierno.

-- ¡Mama, que cosas tienes! Irá al purgatorio, te lo digo yo. No ves que he vivido bastante tiempo con ella.

--Hija, que hayas compartido buena parte de su vida, no significa que lo sepas todo de ella. Las flores no saben lo que es el purgatorio, y menos el cielo y el infierno. Son inocentes, por eso van siempre al limbo.

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ESCARCHA

ESCARCHA

 

 

 

 

Hechos de retazos

de huellas aletargadas

por un tiempo esquivo

para construir.

                 

Son botones de almas

que buscan el ojal

donde abrigar el espíritu

que nunca sacia

su necesidad de sentir.

 

Perfilan trayectorias

todavía erradas,

a sabiendas de adonde no irán

pues entienden de otros destinos

a los que van a llegar.

 

Frescor nuevo

de aliento duradero,

vaticina alegrías

desmedidas por mí.

 

En el nuevo anochecer

veo todo crecer.

El negro esperanza

enemigo del luto,

almacena novedades

que al alba sentiré florecer.

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TRANCO MEDITATIVO

TRANCO MEDITATIVO

 

 

 

   Lo había oído tantas veces. No es fácil coger el punto exacto. Se puede medir con el codo. Pero depende de cada piel. Es más relativo de lo que parece. El agua caliente en recipiente pequeño es muy traicionera. Paciencia, una gasa, esparadrapo y aquí no ha pasado nada.

                     

   Lo pensé cuando caminaba rodeado de gente aquella tarde en la Gran Vía. Es lo bueno de las calles infestadas de peatones. Te permite sentir que no estás sólo. En realidad es una marea que no te deja en ningún puerto, te lleva y la inercia es la que al final te coloca. Por eso en muchas de las cafeterías de esa calle se ve a gente varada. Es fácil reconocerles. Se les ve en la mirada. Van solos. Observan al resto y en sus ojos no pueden esconder la pregunta. ¿Y a usted también la marea le ha dejado aquí? ¿A qué no es fácil andar por la Gran Vía?

                       

  El café te tranquiliza, vuelves a pensar que eres normal. Asemejarnos a los demás nos relaja. Volvemos a pensar en todo eso de que el sentirnos partícipes de una comunidad es lo mejor de vivir en una ciudad. Y a la venerada ciudad me volví a echar. Comencé a observar a la gente con más detenimiento. Pero como mirar a los ojos en la ciudad se considera agresivo, cambié de foco. Me fijé en sus codos. Sí, esa parte tan olvidada que cuando le sucede algo tenemos que girar nuestro brazo para verla. Y empecé a calcular, por seguir sintiéndome parte de la comunidad, cuántos de los viandantes se habrían quemado al alba. Y lo peor, quienes de ellos a pesar de socarrarse no se habrían protegido la herida. Porque las prisas nos obligan muchas veces a dejar las cosas a mitad. Y un codo merece toda nuestra atención, nada de la mitad. ¿Acaso el codo hace su función a medias? Bueno, sí, el que tenga el codo de tenista. Pero como esa lesión parece de risa, no la solemos tener en cuenta casi nunca.

 

  Y empecé a imaginar codos. Codos finos de mujeres de tobillos famélicos. Codos rechonchos de barrigas deformes. Codos callosos de manos nudosas y secas. Codos arrugados de sienes plateadas. Sí, un buen catálogo de tipos de codos. Sería una buena novedad en las librerías científicas. Los codos mejor cuidados recibirían de la asociación de dermatólogos un premio sencillo. Una chaqueta con coderas y a correr. ¿Por la Gran Vía? Sí, porque no. Pero no hace falta trotar. Con un tranco largo, el codo se menea demasiado.

 

  El sonido rotundo del claxón me invadió. Vi un paso de cebra desierto, un morro de coche blanco a medio palmo de mis rodillas y la cara de un bulldog trasladada a un taxista que levantando el sobaco me increpaba el haber invadido la calzada. Miré el semáforo, estaba rojo para mí. E instintivamente mis ojos volvieron al taxista. Sí, también estaba rojo su codo izquierdo. ¿A cuántos grados estaría el agua en su casa esta mañana?

A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/10

A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/10

 

   Si alguien se encuentra a menos de un millón de millardos de segundos luz de Zaragoza, podrá ver desde San Jorge hasta final de mayo una nueva ola de cine italiano. De la mano de Daniela Aronica, directora y editora de "Quaderni del CSCI", un nuevo viaje al mar del cine que se está haciendo entre el Tirreno y el Adriático. El que se quiera mojar de él, que se refugie en la Casa de los Morlanes. En el siguiente enlace, la programación completa de la Filmoteca.

 

http://filmotecazaragoza.com/about

LA PIEL DEL DESAMPARO

LA PIEL DEL DESAMPARO

 

 

 

 

    Hay pieles enmohecidas por el constante contacto con el agua. Hay pieles hidratadas por el mar, o por el río. Hay pieles secas por el viento, o la ventisca. Hay pieles ajadas por el sol abrasador. Pieles todas, de las que el paseante se forma una idea imborrable. Y si se diluye su recuerdo, las puede revisitar. Bueno, casi todas.

 

   Tras la pasada Semana Santa, hay alguna menos. Desde entonces hay una nueva piel reventada. Una dermis sin rastro de humedad, con todo el frío de los Apeninos a cuestas. Con todo el polvo que su epidermis ha levantado. Con toda la sequedad que el ladrillo roto genera. Cemento quebrado que se transforma en ceniza de cuerpos perdidos.

 

  Porque hay pieles que a veces no resisten. Se quiebran por capricho de sus entrañas. Entonces llegan las desapariciones, los heridos, los familiares destrozados, las casas rotas y las almas encogidas de los que sobreviven.

 

  Y en esas anda el hombre deshecho, cuando se le acerca ya formado y con disimulo. Como quien no quiere la cosa. Nadie lo escoge, ni nada ni nadie puede paliarlo. Y menos se puede combatir. Con él deberán convivir los que lo han sentido. Intimida como un rey soberano a cualquiera. Porque no se sabe cómo rige, ni qué piensa, ni qué hará. Y lo más temido, qué causará.

 

   Su majestad el desamparo reina ahora en los Abruzos. Al sobreviviente le quedan horas y horas de llanto. Horas y horas de grúas demoledoras. Horas y horas de cemento nuevo, tan plomizo como sus recuerdos. Sólo le queda la consolación de saber que Italia es una república.

 

 

VIERNES

VIERNES

 

 

 

Tan cerca de nosotros,

tan apreciado por nosotros.

Nosotros te debemos un mundo.

El de la esperanza en que el fin de semana

sea para nosotros feliz,

por dejar de pensar sólo en nosotros.

 

Viernes vital,

izador de alegrías,

embaucador de sueños,

regalas promesas,

nadie te las rechaza.

Empacados de orgullo,

creemos sobrevivirte.

 

Humana vanidad soportas.

Que en bautizándote Venus

cree el hombre, además de conocerte,

poder poseerte.

 

No nos pierdas el rastro,

es fácil encontrarnos.

La huella de la vanagloria

permanece el lunes en la memoria.

 

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A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/9

A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/9

"El color me posee. No tengo necesidad de agarrarlo. Me posee por siempre, lo siento". Paul Klee. Tras su viaje a Túnez. 1914.

  Si alguien se encuentra a menos de un millón de millardos de segundos luz de Ravena, puede acercarse a mar(museo de arte de Ravena) hasta el día de San Luis, 21 de junio. La exposición :"El artista viajero". Exploradores, caballeros errantes hacia tierras lejanas. Como dice la muestra: "El viaje sirve no para renunciar a soñar, si no como uso reflexivo para comprender mejor de que pasta están hechos nuestros mismos sueños". Concluye con esta otra perla: "Los conceptos de lento y veloz son asimilables a los espaciales de lejano y cercano. Esto crea la ilusión de que la música se acerca siempre más, hasta fundirse en un crescendo, que acaba en la ausencia del tiempo".  Italia queda más cerca en el siguiente enlace.

http://www.museocitta.ra.it/news/pagina125.html

EL FRUTO DEL ABANDONO

EL FRUTO DEL ABANDONO

 La ciudad abandonada. Fernand Khnopff.

 

  Ezequiel les enseñó la rueda. Nadie el rectángulo que conformaban aquellas fachadas. Fachadas largas de construir, penosas de subir sin elementos que las sostengan. Porque ese era el principal problema que tuvieron siempre. En una comunidad tan fría como reglada sostenerse era una práctica en desuso. Carlos iba más allá, nunca en aquel rincón protestante se habían apoyado mutuamente. Era una de esas inopinables reglas que machacaban ánimos latinos con delicada sutileza.

 

  Ni un minuto tardó Carlos en aprender como construyeron aquella ciudad. Llegaron en una mañana clara a la ensenada y al verse guarecidos supieron que era un buen sitio para formar su nueva colonia. Los protestantes en aquella época buscaban mantenerse alejados de los católicos que dominaban Europa. Las tropas de Carlos V tenían en la Liga Hanseática  su mayor espina. Y esta ciudad era el comedón del grano. El centro de pus de donde salían los peores elementos, los que amenazaban con fundamento la estabilidad del Imperio.

 

  Carlos no entendía la necesidad de aquel monolito blanco delante de la fachada. Le erizaba la piel pensar en las fachadas rematadas sin alma, con tanta sobriedad como falta de carácter poseía aquel pueblo. Aquel par de puertas sólo podían llevar al peor de los infiernos en la tierra- pensó. Así que no dudo en franquear la que quedaba a nivel del enlosado mohoso por las avenidas de la marea. La oscuridad húmeda le recordó su infancia, la falta de vida, la muerte que en cualquier momento podía acudir a su encuentro. Recordó la disposición espacial que tenía de la casa antes de entrar y buscó la puerta que diera a la calle tras descender media docena de escalones.

                       

   La encontró, salió en busca del aire y se reencontró con el monolito blanco. Principio y esencia de aquella ciudad  abandonada. Sabía que nada tenía sentido, no se deja algo que se ha creado, nunca una madre abandona a su hijo. Aquél pueblo escondía su ser, Carlos su identidad. Quien podía pensar que el emperador ni siquiera cambiará de nombre para infiltrarse en área enemiga.

 

   Fría, húmeda, mecida por el mar; nada permitía pensar que quedara un atisbo de vida en aquella bahía. El tiempo había pasado de largo, era ya atemporal en su quietud. Carlos recordó haber visto antes aquella misma plaza, y que la volvería a ver otra vez. No había tiempo en esas fachadas, ni cuerpos en sus casas, ni almas en sus ladrillos. La bruma que se adueño del atardecer le enseñó que allí donde no hay nada deambulan los fantasmas que fueron abandonados por sus coetáneos. Como la ciudad, mudo testigo de que el hombre es el único ser capaz de abandonar su creación. Carlos V de Alemania y I de España vio su Gante natal y su Yuste final como los dos pilares de un imperio condenado a ser abandonado. Aquella ciudad siempre le acompañaría... en su recuerdo.

 

                                                                                              

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A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/8

A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/8

 

Si alguien se encuentra a menos de un millón de millardos de segundos luz de Spoleto puede visitar la exposición "Los caminos del pintar" en el Palazzo Collicola. La obra de Franco Summa está ideada a propósito para un lugar específico, el segundo piso del Palazzo Collicola. El artista ambiental afronta los espacios interpretando los posibles recorridos a través de las salas como contexto significante lleno de dimensión memorial y perceptiva. En definitiva, un diálogo entre las obras y el ambiente que sugiere recorridos emocionales e intelectuales. En plena Umbría, en el corazón de Italia.

http://www.labarbabietola.it/news.asp?id2=4619715

HANGAR

HANGAR

 

 

Rayo que acunaste anoche a la luna plena,

calienta cuál nido este hangar,

que el pájaro figurado será olvidado

por todos los reales que acunan la dulce espera.

 

Pájaros y rayos acunan,

deseos impacientes

por acumular recuerdos

de viajeros innecesarios.

 

Sol, luna,

pájaro, cuna.

Nombres que el viaje

se lleva para mayor fortuna

de los hangares peculiares.

 

 

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A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/7

A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/7

   Si alguien se encuentra a menos de un millón de millardos de segundos luz de Perugia, podrá ver en la Galleria Nazionalde dell’Umbria la exposición "Viaje a Perugia".  Jorrit Tornquist, afincado desde hace muchos años en Italia, sigue trabajando con la teoría de los colores. El austriaco señala que el arte concreto es una máscara racional de lo emotivo. Estudió biología y arquitectura en sus años de formación y fundamenta en ello reflexiones como esta: "Tengo un sentido unitario del universo, pido ligereza, cercana a la reconciliación. Gracia y reconciliación". El artista sabe que nada es más dificil que quitar los esquemas del pensamiento fijado por la experiencia. Desde la teoría de los colores de Goethe hasta nuestos días, una prospección en el mundo combinatorio del color.

http://www.gallerianazionaleumbria.it/notizie/mostra-viaggio-a-perugia-jorrit-tornquist.html

HUMEDAD

HUMEDAD

 London Tube Map Night

 

 

Llovía,

como siempre,

como nunca.

Retumbaba en la cabina roja,

calaba a Chejov.

El chico en chanclas lo llevaba en el duelo,

la humedad en West Kensington.

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A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/6

A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/6

“El sol que se derramaba por las ramas se introdujo en sus ojos cansados. Los cerró".  Mil grullas. Yasunari Kawabata. Editorial Emecé.

 

  Si alguien se encuentra a menos de un millón de millardos de segundos luz de Barcelona puede acercarse a la Fundació Joan Miró. Hasta el 24 de mayo podrá ver "Her memory" de Kiki Smith. La artista nacida en Núremberg se centra en representaciones de la mujer en sus distintos estados, vista siempre como transmisor, como alguien que recibe y que después da, que establece conexiones y que lega el testimonio de su experiencia y la hace colectiva. En palabras de Smith: "Hay algo de humor en el hecho de estar en un cuerpo que no para de cambiar". Y con algo de lucidez, apostilla: "No esta muy de moda sentirse cansado. Es como si vivieramos en una cultura de adrenalina día y noche y pensé: es divertido estar sencillamente cansado. Y empecé a hacer representaciones físicas de lo que significa estar cansado".

http://fundaciomiro-bcn.org/exposicio.php?idioma=6&exposicio=1188&titulo=Kiki%20Smith.%20Her%20memory

 

 

MARINERO EN CIERNES

MARINERO EN CIERNES

 

 

   Me faltaban un par de palmos para que me reconocierais. Entonces estaba limitado, constreñido sin percibirlo. Tenía por bandera la ingenuidad del imberbe. La única fuente a la que podía acudir era la que manaba de la boca de mi progenitor. Recogía sus palabras en el mismo orden que me llegaban y trataba de reproducirlas fielmente en cualquier retazo de papel.

 

  Sin saberlo, mi inocencia me llevaba a ser testaferro de la voluntad ajena.  Tiempo después supe que a eso lo llamaban autómata. Menos mal que no llegué a comprenderlo en aquella época. No escribía, plasmaba en la hoja todo lo que tenía guardado en la cabeza. Zopenco de mí, evitando cualquier alteración que mi memoria provocase. Creía que si no era fiel a lo oído no tendría sentido lo escrito.

 

  Cuando el tiempo hizo su papel empecé a percibir que había más campo del previsto. Fui tras su rastro para acabar en el mar. Todavía guardaba un atisbo de inocencia, por lo que no me tuvo en cuenta que lo nombrara en masculino. Al poco comprendí porqué es femenino. La mar acoge y expulsa, gobierna sin reinar. Como el relámpago que golpea tímpanos asimilé una de las primeras variantes que el mundo ofrecía a mi panorámica limitada. Y al reposar mi mirada al fondo de ella me inicié en el inabarcable mundo de dudar. Dudar en la mar, la primera regla de lo que no se puede hacer navegando. Así es la vida externa. La interna desde entonces recurre a ella para dudar mejor.

 

  Y vaya si se adapta a sus vientos. Cuando el Mistral enfila por estribor sé que nacerá un nuevo personaje. Si el Garbí remolonea por popa ya imagino que trama cogerá cuerpo. Al llegar el Bora percibo el engaño en el que me he metido. Sólo cuando dejo de oír pantocazos sé que el Jugo me está dando el final de lo que tanto tiempo he dudado.

 

  Al principio no era mas que un pelele en mano de ellos, conforme los fui tratando pude ver los infinitos recovecos que poseen. Y entre ellos vislumbré el tamaño de mi ignorancia. Mayor siempre que mi osadía, por fortuna para mis huesos marineros. Los mismos que a medida que aprendían a vivir con la mar dejaban de tener respeto a los vientos de la tierra, el humano recalcitrante. Ese que huele a quemado sin haber prendido fuego a nada de su pasado. Al que le gusta el salmón ahumado por doble motivo. Porque nunca ha comido un pescado de altamar. Y lo que es peor, porque al gustar ese sabor enjuto, inconscientemente, está reconociendo su condición de dominado.

 

   Tenía el recuerdo de mis antecesores pero nunca más seguiría el rastro del hombre de tierra. Mi fabulación empezó a tomar formas cada vez más dúctiles y ya nunca arrié el velamen . Surqué cualquier registro con el respeto de quién sabe en que océano se encuentra para dejar en puerto a lo escrito a sabiendas de que sólo era mío. Ya todo condicionaba mi escritura, ya nadie modificaba mi orientación. Era dueño de mis historias, a veces inconscientemente, otras sabiendo lo que me jugaba. Como buen marinero no puedo ser tacaño con él, me metió en el agua de la que nunca querría salir.

 

  Le debo mucho a Hugo Pratt, pero El Corto Maltés hace tiempo que dejó de buscar en mirada ajena su destino.

 

 

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A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/5

A MENOS DE UN MILLÓN DE MILLARDOS/5

  "Un azul muy azul. Un azul más azul que el azul que es azul. El azul más azul de los azules, un azul tan azul, que está más allá del azul. Un azul zalamero y celestial".  A salto de mata. Paul Aster. Ed. Anagrama.

 

Si alguien se encuentra a menos de un millón de millardos de segundos luz de Zaragoza, puede acudir al Paraninfo. Hasta el 15 de abril, la exposición "Las sitiadas" de José Luis Cano, ofrece una nueva visión de las heroínas de los Sitios de Zaragoza. En el vídeo de la muestra se le ve dibujar con gafas, barba y canas. Es un estupendo trampantojo, porque al oírle hablar y mirar desvela lo que él es, un niño entre tonos. Mirada inocente en busca de la verdad. Su tratamiento del color permanece en la retina con un poso atemporal, como los gestos con los que traza a las heroínas femeninas. Demuestran que en situaciones extremas los roles siempre se quebrantan. En palabras del autor: "el ocre es el color de la tierra y el azul, el del cielo; el ocre es el color de la mierda y el azul, el del infinito, términos contrapuestos de los que suele surgir siempre el heroísmo". El azul de esta exposición no se sabe si tiene tintes heróicos, pero su recuerdo si que puede quedar fijado como azul Cano. En el siguiente enlace, su rincón. En la Plaza Paraíso su impresión. Su infinito azul.

http://joseluiscano.blogia.com/