Blogia
PIERO

EL APERITIVO ITALIANO

EL APERITIVO ITALIANO

CHELSEA, 2- MANCHESTER UNITED, 2 (4-1 en los penaltis)

 

Wembley, Londres. Community Shield.

 

 

   Reggio Emilia es la región italiana del queso parmesano. Ese que en Reggiolo, cuna de Ancelotti, se degusta también los domingos antes de comer. El partido de hoy tenía tintes de final, Wembley no es un sitio de bromas; pero el poder realizar hasta seis cambios por equipo denota que lo que priva al final es la fiesta de inauguración de la nueva temporada.

 

   Y qué mejor aperitivo que el triunfo del novato. El primer partido oficial en el banquillo del Chelsea de Ancelotti fue la única novedad tras la pausa veraniega. Ninguno de los 22 titulares que comenzaron el encuentro había cambiado de equipo, así que enseguida supieron como afrontarlo.

 

   La condición de campeón saliente no pesó en el United y antes de los veinte minutos de cortesía, Nani demostró que el acento portugués sigue presente en los reds. El Chelsea no cambió el discurso a pesar del cambio en el marcador. Parecía todavía probando el esférico. Drogba y Anelka deambulaban en espera de algún balón mágico. Pero ni sus descensos a la media les proporcionaron ocasiones para batir a Foster. Eso fue el primer tiempo, una aproximación a un partido tenso.

 

  El descanso tuvo su efecto y las sustituciones dieron otro brío. En dos contras finiquitadas por Carvalho y Lampard, el Chelsea volteaba el marcador casi sin esfuerzo. Casi sin quererlo, casi sin sudarlo. Ferguson realizó cuatro cambios en raya y el Manchester volvió al encuentro como sabe. Wayne Ronnie se reencontró con Giggs, que por mucho que pase el tiempo no tiene un pase viejo. Recibió en el borde del fuera de juego para batir a Cech y dejar en el marcador el empate que a nadie sonó a desmerecido. Antes un constante intercambio de llegadas al área habían dejado claro que nunca puede haber un amistoso entre estos dos equipos. Ballack y Evra recordaron noches de negro boxeo.  Sin llegar a los puños, sin olvidar los hombros, cuando alguien de azul choca con uno de rojo, no hay nadie de negro que los pueda frenar. Así que lo hizo el tiempo. El empate en el tiempo añadido, del United, dejó en la lotería de los penaltis la adjudicación del trofeo.

 

   Había estado fino Foster durante el partido, con la convocatoria de Capello con Inglaterra en la cartera. Lo contrario de Cech, que algo más pudo hacer por evitar el gol de Nani en la primera mitad. Y nadie pudo evitar recordar la tanda de penaltis de la final de la Champions de Moscú. Segundas partes nunca fueron iguales, y ahora sí; Cech rayó a buen nivel. Sus compañeros de campo dieron un recital de cómo hacer imparable un lanzamiento y con cuatro brindis a la portería con sol consiguieron el primer triunfo de la campaña. Cuando Ancelotti subió a recoger la medalla de campeón cerrando la comitiva del Chelsea, su rostro no pudo engañar. El de alguien que tras el aperitivo espera algo más, su cara de pato perdido en el garaje buscaba inconscientemente el rostro de Capello, tan cerca en la grada, tan lejos en pensamiento. Al par de milanistas no les iría mal compartir un aperitivo en su Inglaterra adoptiva. Por bares en Londres, no será.

piero © todos los derechos reservados

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

1 comentario

mapi -

bravisimo, un minuto de silencio por Jarque,Porta y demas .............
besos
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres